
16 de Ottobre de 2025
Experiencias comparadas y aprendizajes en Letonia
La Conferencia Internacional «Together for Nature: Merging Public and Private Efforts» permite a proyectos LIFE como CO2RK el intercambio de experiencias y el aprendizaje mutuo, así como establecer contactos y alianzas para el futuro
Networking y aprendizaje: Blooming Meadows
Blooming Meadows (Praderas florecientes) es un Proyecto LIFE inspirador de cara al futuro, en los que se exploran fórmulas para aprovechar las políticas y fondos de la PAC en la financiación y respaldo de actuaciones de recuperación de hábitats de alto valor ambiental en zonas productivas y por parte de agricultores, ganaderos y gestores forestales.
Sumar distintas fuentes de financiación
En zonas de pradera, dehesas o alcornocales con usos mixtos, la explotación no sólo es sostenible sino que garantiza la salud y equilibrio del ecosistema. Si la tendencia futura que marca la reciente Ley de Restauración de la Naturaleza es a recompensar a estos propietarios privados por su labor, en este proyecto se generan sinergias administrativas y financieras en aquellos ámbitos en los que coinciden y se solapan políticas ambientales y subsidios agrarios.
Es necesario aprovechar con eficiencia los fondos europeos, y líneas de trabajo de la PAC como los eco-esquemas tienen que hacerse accesibles, por ejemplo, en propiedades privadas agro-silvo-pastorales que acreditan una gestión respetuosa e incluso beneficiosa para el medio ambiente.

Reducción de costes e involucración de los destinatarios finales
Los proyectos de restauración de la naturaleza, de compensación de emisiones de CO2, y muchos otros se enfrenta a dos retos clave:
- establecer fórmulas de seguimiento y verificación lo más simplificadas y económicas posibles, de manera que al propietario privado no le suponga una carga burocrática y financiera la mera participación en ensayos piloto o en acciones estables
- conseguir una implicación alta de los destinatarios finales, para que las acciones se extiendan por amplias áreas
Blooming Meadows y otros proyectos en los países del Báltico están ensayando un enfoque innovador muy interesante, que se debería ensayar en proyectos en el Mediterráneo (con una cultura muy distinta, no sólo en la sociedad sino en la propia Administración):
Involucrar a ganaderos, agricultores y propietarios forestales en las acciones de monitorización y verificación de los progresos de cada proyecto.
Con medidas para evitar el fraude (y la pérdida de la financiación al propietario que incumple), este enfoque ofrece varias ventajas:
- reduce los costes: con una formación básica los propietarios reportan desde su teléfono móvil los indicadores seleccionados en lugar de tener que financiar el desplazamiento periódico de técnicos de la administración o de consultoras a zonas remotas.
- involucra al destinatario final, que percibe hasta un 10% adicional de ayudas por realizar estos trabajos y comprueba que sus esfuerzos son de interés para la Administración, y su trabajo tiene valor y credibilidad.
- mejora la calidad de los datos recabados, porque los propietarios conocen sus terrenos y conocen la biodiversidad mejor que nadie, e identifican con máxima precisión los indicadores que se necesitan.
Networking y aprendizaje: proyecto Living Forests
La visita a explotaciones forestales de gestión familiar aporta a CO2RK muchas ideas de posible aplicación en nuestro proyecto. El ecosistema de taiga deslumbra con una biodiversidad insospechada, en la que se practica una gestión forestal sostenible con sacas de madera a pequeña escala de árboles maduros con destino a la industria maderera del mueble y la construcción, con plantación puntual de semillas y esquejes (principalmente Tilos) y medidas para favorecer la regeneración natural de las especies dominantes (Abetos y Robles).
En la región báltica el secuestro de CO2 para compensación de emisiones está limitado por algunos factores:
- Sólo se consideran las acciones de plantación, reforestación o densificación como palancas para generar adicionalidad.
- El riesgo de plagas se considera muy alto por las empresas de certificación que asesoran a los inversores, por lo que una gestión forestal sostenible puede verse penalizada si, por ejemplo, apea árboles dominados y decide no sacar la madera del monte (lo que restaría al secuestro las toneladas de estos árboles no promisorios).
- Los acuerdos de compensación son a muy largo plazo, habitualmente a 60 años. En el monte visitado, la oferta de una empresa sueca abarcaba sólo 6 de las 100 Ha (por el riesgo de plagas a largo plazo que encontraba en el 94% del monte), y la inversión que ofrecía era de 40.000€ en todo el periodo, es decir, unas 1.111 €/ha cada turno de 10 años

Durante la visita se comprobó que en el 94% del monte que no se consideraba apto para Compensación de CO2, el propietario dejaba un máximo de 2 árboles por hectárea muertos por senectud, por el impacto positivo que esta medida tenía sobre la biodiversidad y otros aprovechamientos (setas, hierbas aromáticas para infusiones).
Entre los desafíos futuros se encuentra la pérdida del paisaje en mosaico: si bien crece la superficie forestal, lo hace a costa de praderas que aportan biodiversidad y mitigación del riesgo de incendios. La causa estriba en la pérdida de rentabilidad de las explotaciones ganaderas extensivas de vacuno y ovino (muy afectadas por ataques de lobo en invierno, pero sobre todo por los bajos precios de mercado del producto final).
Este proceso supone también una vulnerabilidad económica para amplias regiones que pasan a no tener una economía diversificada sino exclusivamente dependiente del sector maderero: por ello intentan desarrollar un incipiente sector de turismo rural: hostelería, apicultura, micología, hierbas aromáticas…que se comercializan con el sello “Producto de pradera”, impulsado por LATVIANATURE, que garantiza su origen en explotaciones sostenibles como la visitada, que conservan y recuperan hábitats ricos en biodiversidad mediante manejo forestal sostenible.





